Hipertensión Pulmonar: Un Cambio de Paradigma y su Relevancia para el Neumólogo (2024-2025)
De la Vasodilatación a la Modificación del Remodelado Vascular
La nueva terapia, un inhibidor de la señalización de activina que funciona como trampa de ligandos de la superfamilia TGF-β, representa una ruptura con el enfoque anterior. Su mecanismo de acción va más allá de la simple dilatación vascular: se enfoca en restaurar el equilibrio entre las señales proliferativas y antiproliferativas en la pared de la arteria pulmonar, atacando directamente el remodelado vascular, la causa subyacente de la progresión de la HAP.
La aprobación de esta terapia se dio en marzo de 2024 por la FDA, basándose en un ensayo fase 3 que demostró mejoras significativas frente a placebo en métricas clave como la caminata de 6 minutos, la resistencia vascular pulmonar, la clase funcional y los niveles de NT-proBNP. La EMA siguió con su aprobación en junio de ese mismo año.
Evidencia Consistente: Tres Ensayos de Alto Impacto
En 2025, tres ensayos fase 3 consolidaron la solidez de esta nueva aproximación:
- Pacientes de Alto Riesgo: Un estudio evaluó a pacientes de muy alto riesgo (clase funcional III-IV) con terapia de fondo máxima. Este ensayo se detuvo de forma anticipada por eficacia, demostrando una impresionante reducción del 76% en el riesgo de eventos mayores de morbimortalidad en comparación con placebo. En octubre de 2025, la FDA actualizó la indicación para incluir específicamente la reducción de hospitalización, trasplante pulmonar y muerte.
- Diagnóstico Reciente: Un segundo ensayo se centró en pacientes con diagnóstico reciente (menos de un año) y riesgo intermedio o alto, y también se detuvo tempranamente. En este grupo, el empeoramiento clínico se observó en solo el 10.6% de los pacientes tratados, frente al 36.9% del grupo placebo.
Implicaciones Directas para la Práctica Neumológica
El neumólogo juega un papel crucial, atendiendo a poblaciones de alto riesgo para hipertensión pulmonar, incluyendo pacientes con EPOC, fibrosis pulmonar, apnea del sueño y antecedentes tromboembólicos.
Aunque la aprobación actual es para HAP del grupo 1, ya hay investigaciones preliminares alentadoras, reportadas en noviembre de 2025, explorando su uso en la hipertensión pulmonar combinada asociada a insuficiencia cardíaca con fracción de eyección preservada.
Este avance refuerza la necesidad de una práctica esencial: la sospecha y detección temprana. Es imperativo considerar la hipertensión pulmonar ante cualquier paciente con disnea desproporcionada, deterioro funcional progresivo o síntomas residuales post-tromboembolismo.
Por primera vez, diagnosticar a tiempo ya no solo significa identificar la enfermedad, sino que abre la puerta a modificar su curso clínico.
Referencias:
Zayas-Hernández, N. G. et al. (2024). Guía de Práctica Clínica Mexicana de Hipertensión Pulmonar. Neumología y Cirugía de Tórax, 83(4), 256-301.
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